Potasio, un mineral esencial que aporta la dieta

Para que la dieta sea equilibrada hay que llegar a la perfecta composición de micro y macronutrientes. Los micronutrientes, aunque no aportan energía, son de vital importancia; ya que gracias en parte a ellos, nuestro organismo consigue mantener el correcto funcionamiento y tener buen estado de salud. Hoy vamos a conocer el papel tan importante que tiene para nosotros el potasio, que es un micronutriente y, más en concreto, un mineral.

Estamos hablando del elemento químico que se representa en la tabla periódica con la letra K y su número atómico es 19. Pertenece al grupo de los electrolitos, que se caracterizan por la propiedad de que una sustancia puede disociarse en iones a través del agua y, gracias a esto, conducen la electricidad.

El potasio, junto con el sodio, contribuye a balancear los líquidos de los diferentes compartimentos, de los músculos, de los tejidos y de los organismos de todo el cuerpo. De esta manera lo podemos comparar con un director de orquesta por todas las implicaciones que supone para nosotros. Entre sus principales funciones encontramos: el patrón rítmico de la frecuencia cardíaca, la contracción de los músculos o la transmisión del impulso nervioso.

Papel importante en la actividad física

Con todo lo que ya hemos visto, podemos imaginar lo fundamental que es para nuestra supervivencia llegar a ingerir unos niveles óptimos de potasio, que son aproximadamente 3,5 g diarios según la Organización Mundial de la Salud. Sinceramente es raro su déficit en la población general. Pero en los deportistas, tras grandes esfuerzos, se observan pérdidas de electrolitos por la sudoración. Lo que supone un problema de cansancio, debilidad y calambres musculares. Esto favorece la falta de rendimiento, de concentración y las lesiones, sobre todo en altos niveles de competición.

“En los deportistas, tras grandes esfuerzos, se observan pérdidas de electrolitos por la sudoración. Lo que supone un problema de cansancio, debilidad y calambres musculares. Esto favorece la falta de rendimiento, de concentración y las lesiones, sobre todo en altos niveles de competición”.

Roberto Cañada

A medida que el organismo pierde potasio aparecen los temidos calambres, que no son más que un aviso de que tus niveles han disminuido bruscamente. Para todo deportista de alto rendimiento es fundamental conocer el manejo de los minerales y especialmente el potasio. Es fundamental saber el tipo de nutrición a seguir y las cantidades de potasio necesarias en función de cada modalidad deportiva. Por lo tanto es muy aconsejable acudir a un nutricionista titulado si pretendes incluir en tu vida el deporte sin poner en riesgo la salud.

Como nuestro cuerpo no puede producir potasio, la única manera de obtenerlo es a través de la dieta. Tanto a partir de lo que comemos, como de lo que bebemos. En principio no hay que preocuparse por una posible carencia, ya que se encuentra en una gran cantidad alimentos como podemos ver en la siguiente lista, a modo de ejemplo:

-Frutas: plátano, naranja, mango, papaya, albericoque, dátiles, melón, kiwi, pasas, uva, ciruelas, sandía.
-Verduras: alcachofas, acelgas, aguacate, remolacha, coles de Bruselas, col rizada, patatas, boniato, calabaza, espinacas, tomates, guisantes, champiñones, alubias.
-Otros: pan de salvado, nueces, pistachos, patatas fritas en bolsa, sustitutivos de la sal, soja, frutos secos, chocolate, yogur.

Una vez que  hemos visto las consecuencias de contar con unos niveles bajos de potasio, veremos que es lo que ocurre en el caso contrario.

¿Qué pasa con los pacientes con insuficiencia renal?

El riñón es el órgano de la regulación u homeostasis, es decir, se encarga de controlar los niveles de potasio en sangre. Si hay un exceso de potasio, lo elimina por la orina. Cuando hay poco potasio, porque falta por la alimentación, lo retiene. De esta manera mantiene los niveles en sangre normales.

Sin embargo, cuando no funciona bien como es el caso de la enfermedad renal crónica, no logra eliminar el exceso de potasio de la dieta. Esta situación se agrava en los pacientes en diálisis, que tienen que eliminarlo por la máquina de diálisis. Pudiendo llegar a una situación crítica en nuestro organismo, sobre todo a nivel cardiaco  En este caso es muy importante hacer una dieta baja en potasio y controlada por un nutricionista.

¿Qué consecuencias puede tener el exceso de potasio?

Cuando el potasio en sangre es mayor de 5,3 mEq/l se habla de hiperpotasemia y tiene graves repercusiones clínicas, que dependen de las cifras y la rapidez con que se produce.

-Debilidad muscular: empezando por las piernas y se generaliza

-Alteraciones cardíacas: se altera el electrocardiograma, aparecen ondas T picudas, inicialmente. Si el potasio sigue subiendo, puede dar lugar a arritmias y paro cardíaco.

Por lo tanto, todo aquel que sufra una enfermedad renal crónica debe de ser un gran conocedor de los diferentes minerales que le ofrecen los alimentos. Siendo de gran importancia reconocer donde esta el fósforo, el magnesio, el calcio y como no el potasio.

Socialmente al pensar en potasio nos viene a la cabeza el plátano, pero realmente hay mucha más cantidad de este mineral en otros alimentos como podemos observar en el siguiente gráfico.  

Para los enfermos renales son fundamentales las listas de alimentos pobres en potasio, aquí dejaremos algunos ejemplos:

-Frutas: manzana, arándanos, pera, uva

-Verduras: calabacín, cebolla, coliflor, lombarda cocida, pimiento, espárrago, berenjena, lechuga. Sobre todo cocidos o congelados.

-Otros: merluza, pollo, lenguado, ternera, café.

Además las técnicas de preparación de los alimentos y el cocinado también pueden ayudar a disminuir las cantidades de este mineral. Por ejemplo: dejar patatas peladas y cortadas a remojo durante unas horas y luego cocerlas, la doble cocción de algunos vegetales o pelar y cocinar la fruta.

Conclusión:

El potasio es fundamental para el buen desarrollo de nuestras funciones corporales. Se encuentra en muchos alimentos y es raro su déficit excepto en algunos deportistas. Cuando la función renal es normal, no hay problema en mantener los niveles de potasio controlados en sangre. Pero si está disminuida y, sobre todo para los pacientes en diálisis, la ingesta de este mineral ha de estar muy controlada. En este caso, hay que saber cuáles son los alimentos a evitar por su alto contenido en potasio. Siendo lo mejor acudir a un nutricionista para que regule la alimentación y diseñe una dieta individualizada de acuerdo a nuestra situación.