¿Es necesario suplementar la alimentación en edad infantil?

La alimentación en la infancia es una etapa clave para el desarrollo y crecimiento. Los patrones alimentarios que se adquieran a estas edades van a marcar la relación con la alimentación en la edad adulta. Además, la alimentación juega un papel muy importante en la prevención de enfermedades a largo plazo como la diabetes mellitus tipo 2 o enfermedades cardiovasculares. Por ello la suplementación infantil puede ser de ayuda.

No obstante, existen ocasiones en las que con alimentación no es suficiente para mantener un estado óptimo de salud ,ya que no es suficiente para cubrir las necesidades energéticas y requerimiento de nutrientes. 

Los suplementos no son sustitutivos de los alimentos, si no un complemento para alcanzar las necesidades y requerimientos energéticos en determinadas ocasiones:

  • Ciertas alteraciones metabólicas que impiden la absorción de nutrientes.
  • El consumo de ciertos medicamentos de manera prolongada puede asociarse a malnutrición por la falta de apetito, la inhibición de ciertos nutrientes, cambios en la percepción del sabor…
  • Ciertas enfermedades crónicas como la fibrosis quística o enfermedades digestivas como enfermedad inflamatoria intestinal puedes causar desnutrición a consecuencia de la propia enfermedad o por complicaciones asociadas a ellas.
  • Algunos tipos de dietas que son restrictivas en ciertos alimentos como las dietas vegetarianas en las que no se consume carne o vegetarianas estrictas (veganas) en las que no se consume tampoco huevos o lácteos.
  • Dietas para personas con alergia a algún alimento o compuesto de un alimento y que necesitan de un suplemento, ya que no pueden obtener cierto nutriente a través de la alimentación (fenilcetonuria).

En ocasiones y siempre bajo la supervisión de los profesionales de la salud es necesario añadir suplementación para asegurar el aporte de macronutrientes y micronutrientes que necesitamos para estar saludables.

Belén Ortuño

Métodos de suplementación

Los alimentos enriquecidos

Es una forma muy común de aumentar la ingesta de algún nutriente en concreto vía suplementación infantil. Sobre todo vemos leches o bebidas vegetales enriquecidas en una vitamina, como la vitamina D o nutrientes como el calcio. 

Este tipo de suplementación infantil tiene desventajas. A veces se añaden vitaminas o nutrientes a alimentos que en realidad son perjudiciales para la salud como los ultraprocesados, que además suelen ser ricos en grasas y azúcares. Podemos obtener esa cantidad de nutrientes en otro tipo de alimentos con mejor composición nutricional.

Vitaminas y minerales

En la etapa de la infancia y adolescencia los requerimientos de nutrientes y necesidades energéticas van en aumento. Actualmente existen muchos alimentos ultraprocesados que están en el día a día de los más pequeños, debido a su alta accesibilidad. Es más común de lo que se piensa a día de hoy, que un niño presente obesidad o sobrepeso y a la misma vez desnutrición. 

Esto pasa porque este tipo de alimentos desplazan el consumo de alimentos adecuados para su desarrollo y crecimiento y se pueden crear déficits o carencias de ciertos tipos de nutrientes. 

Por ello es conveniente hacer un seguimiento de la alimentación del pequeño con la ayuda de profesionales para evitar problemas tanto a corto plazo como en la edad adulta. 

En ciertos casos de desnutrición es importante valorar el consumo de suplementos o preparados ricos en vitaminas y minerales. ¿Qué tipo de déficits son más comunes?

La nutrición es uno de los pilares de la salud y el desarrollo. La mejora de la nutrición pasa por promover la salud de las madres, los lactantes y los niños pequeños

Organización Mundial de la Salud

Hierro

Es a partir de los 6 meses de edad, con el inicio de la alimentación complementaria, cuando más necesidad de hierro existe. Es importante hacer una valoración de la alimentación del pequeño y asegurar un aporte adecuado de hierro.

Vitamina B12

Las reservas de esta vitamina pueden durar años en la edad adulta, pero es importante destacar que en niños puede no existir suficientes reservas y que por ello es conveniente la suplementación infantil en dietas restrictivas en alimentos de origen animal, para prevenir problemas en el sistema nervioso.

Calcio

El calcio es el principal nutriente encargado de formar y fortalecer los dientes y huesos. Es importante consumir la cantidad adecuada para cubrir los requerimientos de este nutriente a través de lácteos, legumbres, frutos secos…

Vitamina D

En los últimos años ha aumentado el déficit de vitamina D de forma considerable. El déficit de esta vitamina también influye en los niveles de calcio, por lo que es importante tener un aporte adecuado de los dos para mejorar la absorción de calcio. Es importante apuntar que, salvo por contraindicación médica, la mejor forma de mantener los niveles de vitamina D adecuados es la exposición solar.

Otros complementos alimenticios

Aminoácidos

Existen ocasiones como enfermedades graves o traumatismos, en las que las necesidades proteicas aumentan y es necesario recurrir a preparados proteicos. Siempre y cuando no se pueda aportar la cantidad de proteínas necesarias a través de la dieta y bajo supervisión médica. Las necesidades de proteína variarán en cada persona y en cada patología.

Ácidos grasos esenciales

Existen ciertas patologías en las que el sistema nervioso se ve afectado y es interesante la suplementación bajo la supervisión de un profesional de ácidos grasos poliinsaturados como el EPA o DHA (omega 3) debido a su carácter antiinflamatorio. 

Fibra dietética y probióticos

El consumo de probióticos es una de las suplementaciones más comunes, sobre todo en aquellas ocasiones en las que la microbiota está comprometida debido a gastroenteritis o enfermedad inflamatoria intestinal. Existen muchas cepas distintas de probióticos que pueden administrarse para mejorar el estado de salud o como ayuda al tratamiento de ciertas patologías.

Fibra dietética: existen suplementos para aumentar la ingesta de fibra para mejorar la salud intestinal. No obstante, siempre se debe priorizar este aumento a través de los alimentos ricos en fibra como la fruta y la verdura, las semillas y los frutos secos.