La obesidad es una acumulación excesiva de tejido adiposo. En los niños este exceso de tejido adiposo suele aparecer a nivel subcutáneo y en adolescentes y adultos se deposita a nivel intraabdominal.

La obesidad es actualmente, uno de los problemas más importantes de salud. Según la OMS se trata de “la epidemia del siglo XXI”. Lo que es un grave problema de salud pública.

la obesidad infantil

La obesidad en niños y adolescentes se asocia a complicaciones que afectan de forma similar a los adultos, pero con un efecto de morbilidad mayor por tratarse de organismos en crecimiento y sobre los cuales va a impactar una patología crónica.

Es muy importante, desde la infancia, instaurar hábitos dietéticos saludables que beneficien a la salud del niño para la prevención de obesidad y/o sobrepeso y mantenimiento de un peso saludable que se prolongue en la edad adulta.

Diagnóstico de la obesidad infantil

Detectar la obesidad en la infancia o adolescencia resulta más complicado que en la edad adulta debido a los continuos cambios en la composición corporal por el constante crecimiento. La obesidad infantil se valora mediante indicadores indirectos de grasa corporal a partir de medidas antropométricas. En los métodos actuales para diagnosticar obesidad infantil, el más utilizado es la comparación del valor del IMC con las curvas de percentiles definidas para población infantil teniendo en cuenta la edad y el sexo. No obstante, el IMC puede no ser tan exacto para el diagnóstico de la obesidad infantil, por lo que se tendrá en cuenta el índice nutricional, que valora el exceso de peso teniendo en cuenta la edad, el sexo, el peso y la talla.

diagnóstico obesidad infantil

Clasificación de la obesidad infantil

La OMS ha establecido puntos de corte más precisos que los valores para adultos, para valorar la obesidad y/o sobrepeso según la edad y percentiles. Según donde se encuentre la grasa corporal, podemos distinguir entre:

  • Obesidad generalizada, no se localiza en ninguna zona específica, si no de forma generalizada por todo el cuerpo.
  • Obesidad androide: se localiza en la mitad proximal del tronco.
  • Obesidad visceral o intraabdominal.
  • Obesidad ginoide o ginecoide, localizada alrededor de la pelvis.

Prevalencia de obesidad infantil

Sólo un 1% de la obesidad infantil se debe a síndromes endocrinológicos y/o genéticos. Un 99% aproximado de la obesidad infantil se debe a factores ambientales.

Existen una serie de factores determinantes de la obesidad infanto-juvenil relacionados con el estilo de vida como son:

  • Vida sedentaria
  • Ausencia de lactancia materna
  • Alimentación complementaria (introducción de alimentos) (AQUÍ PUEDES PONER EL LINK AL OTRO POST) precoz.
  • Ingesta de grasa elevada
  • Consumo de ultraprocesados
  • Escaso consumo de vegetales
  • El peso al nacer mayor a 3,500 kg.

sedentarismo en niños

La ingesta excesiva de alimentos hipercalóricos y grasos (productos ultraprocesados), contribuye a un hiperinsulinismo crónico, aumentando el apetito, produciendo sobrealimentación y aumento del tejido adiposo. Además, la falta de actividad física, el aumento de horas frente a la televisión o con videojuegos aumentan el sedentarismo, contribuyendo a una disminución del gasto energético total y con ello al aumento de peso.

comida hipercalórica

En cuanto a los factores genéticos, se han identificado genes que se relacionan con la obesidad nutricional. Se han estudiado casos de déficit de leptina, una hormona producida por las células grasas que controla el apetito disminuyéndolo y aumentando la actividad metabólica.

Valoración clínica

Para el diagnóstico de la obesidad infantil, es fundamental realizar un examen físico exhaustivo puesto que en la exploración se pueden encontrar elementos que determinen la etiología, el diagnóstico y las posibles complicaciones asociadas a la obesidad.

Se debe hacer una exploración física midiendo peso, talla, el IMC, la presión arterial, un examen cutáneo, medidas de cintura y cadera y perímetro braquial…

Se debe llevar a cabo una encuesta dietética para observar sus hábitos alimentarios, con un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos, un registro dietético de las últimas 24 horas o los últimos tres días, su nivel de actividad física, valorar su historial clínico, valorar el entorno familiar respecto a los patrones alimentarios…

Tratamiento de la obesidad infantil

El tratamiento (o prevención) frente a la obesidad infantil dependerá de su etiología, pero principalmente debe empezar desde el entorno familiar contando con los profesionales especializados (nutricionistas y médicos especializados en el caso de que sea necesario). El tratamiento principalmente debe enfocarse a cambio de hábitos de manera individualizada para mantenerlos a largo plazo. El objetivo principal es la pérdida de masa grasa y de peso total para asegurar el normal crecimiento del niño.

estatura en niños

Los niños con obesidad pueden presentar dificultades en sus relaciones sociales, debido al rechazo por parte de sus compañeros, lo que genera aislamiento social y puede llevar a problemas de la conducta alimentaria o problemas en el desarrollo educativo. Es por esto que el tratamiento de la obesidad infantil debe ser una tarea multidisciplinar donde la familia juega un papel importante.

Estrategias de prevención y tratamiento frente a la obesidad infantil

En la obesidad infantil, los patrones alimentarios juegan un papel importante, por lo que es muy necesario que tanto los padres o tutores como los profesionales de la salud instauremos hábitos saludables en los niños.

  • Cuando la familia lleva patrones dietéticos adecuados, la prevalencia de obesidad infantil
  • Los cambios a patrones dietéticos saludables deben ser de forma gradual de manera que se prolonguen en el tiempo.
  • La alimentación debe adecuarse a las necesidades individuales de cada niño, siendo siempre variada y nutricionalmente completa.
  • Se deben ofrecer solo opciones sanas, por lo que la despensa debe de estar llena de alimentos saludables, así el niño podrá tener varias opciones sanas en las que elegir.
  • No se debe utilizar la alimentación como recompensa, ni como castigo.
  • La mejor forma de organizarse es estableciendo un menú semanal, para asegurar calidad y evitar recurrir a preparados rápidos e insanos.
  • Una buena forma de que el niño empiece con hábitos saludables es hacerlo partícipe a la hora de cocinar, a la hora de comprar alimentos.

cocina con niños

  • No ofrecer, no negar. La prohibición de alimentos en los niños genera mayor interés sobre ellos.

Patrones generales alimentarios saludables

Aunque en el tratamiento de la obesidad infantil el tratamiento debe ser individualizado, se deben tener en cuenta que ciertos hábitos son siempre acertados.

Consumo de fruta y verduras, los platos principales deben estar llenos de vegetales, y el consumo de fruta no debe limitarse en la población general (incluyendo niños).

– Se crea una mejor relación con la alimentación cuando se come en familia, siempre que sea posible.

comida en familia

– Evitar o eliminar el consumo de bebidas azucaradas y de productos ultraprocesados.

– Se debe motivar para realizar ejercicio físico, para evitar el sedentarismo.

– La familia debe formar parte de los cambios que vaya a realizar el niño, ya que serán ejemplo y apoyo.

Actividad física en niños

Se debe fomentar la actividad física a cualquier edad. Según las recomendaciones de páginas oficiales, los niños deberían practicar, al menos, 60 minutos de actividad física diaria, la mayoría de días de la semana. En esta actividad física semanal se deben incluir actividades moderadas y vigorosas. La actividad física debe ser:

  • Espontánea, dependiendo de la edad (jugar en el patio, en la plaza, los columpios, paseos…)
  • Incluyendo actividades grupales que favorezcan la sociabilidad del niño.

Los periodos largos de inactividad excluyendo el descanso nocturno, (2 horas o más de inactividad física) no son recomendados.