Una de las preocupaciones más comunes que se generan entre las mujeres es el tipo de dieta durante el embarazo que se debe llevar y qué precauciones respecto a los alimentos se deben tomar. En esta etapa cambian las necesidades energéticas de la madre y surgen dudas sobre qué alimentos se deben evitar y qué alimentos se deben consumir.

Los principales objetivos de la nutrición dieta durante el embarazo son:

  • Preparar al organismo de la madre para el parto.
  • Cubrir las necesidades energéticas de la madre durante el embarazo y las exigencias nutritivas del bebé.
  • Asegurar la reserva energética para la lactancia.

nutrición embarazo

Aumento de peso durante el embarazo

Durante el embarazo, el aumento de peso no solo se debe al crecimiento del feto, la placenta y el líquido amniótico. Son otros factores los que también forman parte del aumento de peso, como son el aumento del tejido mamario, volumen sanguíneo, líquido intersticial, del tejido adiposo y el crecimiento del útero.

La ganancia de peso durante esta etapa depende del IMC (Índice de masa corporal) previo al embarazo. Si existe obesidad previa al embarazo, el aumento de peso ha de ser menor. Los valores medios de ganancia de peso según el IMC previo serían:

peso en el embarazo

tabla de medidas de peso

Dieta durante el embarazo

Llevar una dieta sana y equilibrada es una preocupación que se intensifica durante el embarazo, ya que una buena alimentación influye positivamente en la salud del bebé y la madre.

Respecto a la dieta durante el primer trimestre del embarazo no es necesario consumir calorías adicionales, pero sí vigilar el orden de tomas y nutrientes para asegurar las reservas y las necesidades nutricionales y también prevenir complicaciones.

Es a partir del segundo cuatrimestre del embarazo cuando se aconseja un incremento de entre 300 y 500 kcal con un reparto adecuado de macronutrientes, es decir, de hidratos de carbono complejos, proteínas y grasas saludables. Y durante el tercer trimestre del embarazo se mantiene esa subida de calorías, asegurando también un reparto adecuado aporte proteico para el desarrollo estructural del feto.

Malnutrición durante el embarazo

Llevar una buena dieta durante el embarazo favorece el crecimiento óptimo del bebé y tiene múltiples beneficios para la madre. Sin embargo, llevar una alimentación malsana durante el embarazo supone riesgos para la salud del bebé y de la madre, como nacimiento pretérmino, defectos en la función cognitiva, efectos adversos a largo plazo para la salud de la madre y del hijo, preeclampsia y eclampsia en el embarazo, anemia materna…

alimentación durante el embarazo

Necesidades de nutrientes durante el embarazo

Durante el embarazo se incrementa la necesidad de ciertos nutrientes, minerales o vitaminas que se deben de cubrir con la dieta y en ciertos casos, a partir de suplementos nutricionales. Los suplementos nutricionales y su dosis siempre deben pautados por un profesional de la salud. Durante el embarazo puede existir diferentes tipos de suplementación:

  • ÁCIDO FÓLICO: previene defectos en el tubo neural (espina bífida y anencefalia).
  • HIERRO: para prevenir anemia y déficit de hierro.
  • YODO: para prevenir déficit en mujeres que viven en áreas con riesgo de déficit, que no consumen sal yodada o que presentan alta prevalencia de cretinismo.
  • VITAMINA D: parece tener posibles efectos beneficiosos (reduce el riesgo de preeclampsia, bajo peso al nacer y nacimiento pretérmino) pero se necesitan más estudios para confirmar la necesitad de esta vitamina durante el embarazo.
  • CALCIO: en mujeres con riesgo de preeclampsia.
  • ZINC: cuando hay déficit o riesgo de déficit.
  • VITAMINA A: cuando hay déficit, riesgo de déficit o infección de VIH.
  • REMEDIOS A BASE DE PLANTAS: existen pocos estudios que hayan evaluado su eficacia e inocuidad por lo que se recomienda NO CONSUMIR extractos de plantas durante esta etapa.

 

antojos en el embarazo

Antojos en el embarazo

La dieta durante el embarazo suele cambiar debido a creencias culturales, a consejos médicos (alimentos no recomendados en el embarazo, sí recomendados, alimentos altos en diferentes nutrientes necesarios…), pero también puede cambiar debido a las modificaciones en el apetito y en las preferencias alimentarias que se desarrollan durante el embarazo.

Pueden aparecer deseo por ciertos alimentos, incluso alimentos que antes del embarazo se desconocían o no formaban parte de la alimentación de la madre por otras causas. También aparecen aversiones hacia alimentos, que se deben a la intensificación de la percepción de los olores de los alimentos, a malestar estomacal o al incremento de las náuseas durante el embarazo. Cuando debido a estos cambios la dieta durante el embarazo se ve afectada, es conveniente asegurar un aporte adecuado de nutrientes pautado por un nutricionista.

Pirosis durante el embarazo

La pirosis o reflujo gástrico es muy frecuente en el embarazo, siendo más frecuente en las últimas etapas. Esto se debe a la relajación del esfínter esofágico y a la presión que ejerce el útero sobre los intestinos y el estómago debido al aumento de su tamaño.

Aunque existen medicamentos que mejoran la pirosis, también existen recomendaciones no farmacológicas como limitar el café y las bebidas carbonatadas, los cítricos, alimentos muy espaciados y las grasas, no acostarse tras una comida, ingerir pequeñas cantidades de comida y dormir con más de una almohada.

vómitos en el embarazo

Náuseas y vómitos

Durante el primer trimestre del embarazo, las nauseas y vómitos afectan a la mayor parte de las mujeres, pudiendo afectar a la dieta en el embarazo. Entorno al 50-90% de las mujeres embarazadas presentan náuseas. Esto se debe a los cambios hormonales que aparecen durante el primer trimestre, cambios en las concentraciones de hormonas como la gonadotropina coriónica humana, progesterona y estrógenos.

También, durante el embarazo, se puede desarrollar ptialismo gravídico (exceso de salivación), lo que puede suponer una pérdida de electrolitos. No es un riesgo para el feto, pero debido a la gran cantidad de saliva que se puede producir (hasta 1.000 ml/día), puede afectar a la deglución y al gusto, y con ello a la dieta durante el embarazo.

Consumo de alcohol en el embarazo

Una de las recomendaciones más importantes en el desarrollo del embarazo es la de no consumir alcohol. El consumo de alcohol no forma parte de una dieta equilibrada y saludable. Esta recomendación se extiende a la preconcepción, a todo el proceso de gestación, y a la posterior etapa, la lactancia materna.

Beber alcohol durante el embarazo puede generar aborto espontáneo, desprendimiento prematuro de la placenta y parto pretérmino, y puede suponer problemas cognitivos.

El consumo de alcohol en la gestación también puede generar Síndrome alcohólico fetal en el bebé, afectando a la forma en la que se desarrolla el cerebro. La gravedad en la que puede estar afectado el feto se relaciona con la cantidad de alcohol ingerido durante el embarazo.

Los niños que padecen síndrome alcohólico fetal tienen problemas en el desarrollo neurológico (como dificultad en el aprendizaje, al escribir o dibujar, problemas de atención e hiperactividad, bajo rendimiento académico, problemas de equilibrio…), en el crecimiento normal y tienen rasgos faciales característicos de este síndrome, ojos pequeños y estrechos, cabeza pequeña, labio superior fino y un área lisa entre la nariz y los labios.

Seguridad alimentaria durante el embarazo

Listeria monocytogenes y toxoplasma gondii

Listeria es una bacteria que se encuentra en el agua. La infección aparece por la ingestión de alimentos crudos de origen animal y vegetal. Crece en entornos húmedos y fríos. Las mujeres embarazadas tienen más probabilidades de infectarse que otros adultos. La infección por listeria puede producir aborto espontáneo, nacimiento pretérmino o parto de feto muerto. Las fuentes de listeria son leche y derivados lácteos crudos y no pasteurizados, carnes procesadas, carnes crudas y pescados ahumados.

Toxoplasma gondii

Se trata de un parásito que causa una enfermedad llamada toxoplasmosis. En mujeres embarazadas, puede atravesar la placenta y provocar aborto o déficits neurológicos a largo plazo, entre otros efectos.

Los síntomas por infección son leves, parecidos a los de una gripe común, con peor pronóstico en personas inmunodeprimidas.

La listeriosis y toxoplasmosis se pueden evitar con buenas prácticas de higiene alimentaria, como congelar la carne varios días antes de cocinarla, lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, no consumir lácteos sin pasteurizar, no consumir carnes crudas, ni almejas, ostras, mejillones crudos, lavar y pelar frutas y verduras…

Generalidades sobre seguridad alimentaria en el embarazo

Además de llevar una dieta adecuada en el embarazo, se deben llevar unas pautas de higiene para asegurar la inocuidad de los alimentos:

  • Evitar alimentos de alto riesgo (lácteos no pasteurizados, carne cruda…)
  • Hervir las conservas caseras durante 20 minutos antes de consumir
  • Limpiar y desinfectar las superficies después de manipular alimentos, con un desinfectando de cocina o una solución de lejía (5 ml de lejía por cada 750 ml de agua) y enjuagar con agua.
  • Respetar las temperaturas de refrigeración, congelación y cocinado: el frigorífico debe estar a 4ºC o menos, y el congelador a -17ºC. Descongelar alimentos en el frigorífico, no a temperatura ambiente. Desechar alimentos perecederos que hayan estado a temperatura ambiente más de 2 horas y si hace calor, más de 1 hora.
  • Lavarse las manos con agua y jabón y evitar la contaminación cruzada de alimentos, separando las carnes crudas de los alimentos listos para comer.
  • Lavar los utensilios que se hayan utilizado para manipular cada alimento (cuchillos, tablas de cortar…)