En verano, nuestro estilo de vida suele variar bastante. Por un lado es época de vacaciones y, a pesar de tener más tiempo libre en muchas ocasiones, nos relajamos bajando el ritmo de actividad física. Por otro lado, las altas temperaturas hacen que nuestro organismo demande más líquido, por eso buscamos la sensación térmica tan agradable que nos ofrecen las bebidas y helados. Los medios de comunicación no pierden la oportunidad de recordarnos constantemente la variedad de formas y sabores.

Dependiendo la franja de edad, es más o menos común abusar de estos calóricos alimentos.

“Los niños en edad escolar son el grupo que más helados consumen. No parece casualidad que se trate de uno de los sectores que más aumenta de peso en verano, según algunos estudios recientes”.

Roberto Cañada

Los adolescentes abusan mucho más de las bebidas alcohólicas, pero también son grandes consumidores de helados y refrescos, además de la comida basura. No hay más que ver los spots publicitarios del verano, donde ellos son los protagonistas.

Los de mediana edad también disfrutan más del ocio y las vacaciones. Esto supone un mayor consumo tanto de alimentos más calóricos como de alcohol y refrescos.

El ritmo del verano

Como vemos, al final todos tendemos a consumir más calorías, pues se sale más a comer o cenar fuera de casa. También se pasan muchas horas en el chiringuito y, sin darnos cuenta, nos saltamos en mayor o menor medida nuestra rutina alimentaria. Doblamos en muchas ocasiones las calorías líquidas y abusamos de los helados, además de bajar el ejercicio físico en detrimento de nuestra salud.

Nuestro objetivo es concienciar a la población de esta situación que, en muchas ocasiones, pasa desapercibida y proponer alternativas menos calóricas y más saludables. Es muy importante tomar conciencia de lo que supone un abuso descontrolado de estos alimentos y también del alcohol, ya que puedes echar a perder el trabajo de todo el año. 

Bebidas refrescantes que son más saludables en verano:

  • El agua. Es lo mejor para dejar de tener sed y además es la que más te hidrata. Si te apetece cambiar un poco, le puedes dar un toque exótico preparando una jarra con diferentes rodajas de frutas cítricas y muchos cubitos de hielo. Lo mejor es que lo dejes reposar un rato para que el agua tome los matices de la fruta. También le puedes poner alguna hoja de hierba buena o similar.
  • Licuado de sandía. La sandía es perfecta para tomar en verano, pues tiene una gran proporción de agua que te hidrata. Se puede tomar fría y además tiene un sabor muy agradable. La puedes tomar licuada sin retirar la pulpa o haciendo granizado (mejor sin añadir más azúcar)
  • Limonada con edulcorante. El limón natural nos aporta vitamina C y además nos ofrece un sabor muy refrescante, mejor si le ponemos hojas de estevia o un poco de sacarina para disfrutar de una limonada baja en calorías
  • Yogur natural con trozos de fruta. Es mejor que los helados comerciales, también los artesanales, pues por lo general suelen tener gran cantidad de azúcar o nata para llegar a ese sabor tan intenso.
  • Té frío con limón casero. Es fácil y delicioso, solo tienes que preparar la típica infusión de té con un poco de limón natural y dejarla enfriar unas horas. Si quieres puedes poner un poco de edulcorante, pero realmente es un sabor con mucha personalidad que una vez te acostumbras te encantará.
  • Infusiones especiales para hacerlas con agua fría. Cada día es más fácil encontrar este tipo de infusión en el mercado. Además de poder elegir entre más sabores, algunos tan exóticos como la piña colada, mango, etc. Se preparan como las infusiones calientes, pero no hace falta poner la tapa. Además, hay que dejar que reposen un poco más de tiempo. Aproximadamente unos 10 minutos.
  • Polos de hielo caseros de fruta natural. Para hacerlo bien tenemos que poner toda la fruta no solo el zumo. De esta manera disfrutamos de la fibra.
  • Polos industriales sin azúcar. También son una alternativa para el verano, pero no es aconsejable abusar de ellos.
  • Refrescos sin azúcar. Tienen el peligro de aumentar mucho nuestro umbral de dulzor de nuestro paladar, pero pueden ser otra forma de no tomar muchas calorías. No hay que olvidar que no te hidratan ni te quitan la sed igual que el agua.

Cuenta con la ayuda de un nutricionista

Estas son algunas ideas para que puedas planificar un poco mejor tu alimentación este verano. Pero además es interesante organizar las comidas y cenas fuera de casa, así como hacer más deporte aprovechando ese tiempo libre. Compensar las comidas del día a día si tienes mucha vida social será también fundamental.

Aprovechamos para recordarte que también es un buen momento para cuidar tu equilibrio emocional. Los paseos por la playa son muy relajantes, además de ser un buen lugar para meditar.

Y tras el verano, si lo necesitas puedes visitar a un nutricionista para que te haga un estudio de tu composición corporal. Ahora toca disfrutar del verano, por lo que desde Nutrysalus os deseamos unas felices y divertidas vacaciones.