Como ya explicamos en el Día Mundial de la Diabetes, se trata de una enfermedad que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando nuestro organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

Se diagnostica mediante edición única o repetida (hasta 2 veces) de los niveles de glucosa en sangre. Y:

–          Aparecen las cuatro p: polidipsia (sed), poliuria (excreción excesiva de orina), polifagia (hambre) y pérdida de peso y una prueba sanguínea con niveles iguales o mayores a 200 mg/dl.

–          Cuando se mide la glucemia en ayunas (8h) y los niveles son iguales o superiores a 126mg/dl.

–          Cuando se mide glucosa en sangre dos horas después de ingerir 75 g de glucosa diluida en 375ml de agua y los niveles son iguales o superiores a 200 mg/dl.

–          Cuando en las cifras de hemoglobina glicosilada aparecen niveles iguales o superiores a 6,5%.

La DM requiere un control médico continuo para evaluar el estado y la evolución de la enfermedad y evitar posibles riesgos. Entre los posibles riesgos de la DM pueden aparecer problemas renales, ateroesclerosis, problemas oculares y en los nervios.

Nutrición en la DM:

Según estudios, en DM2, el 80 % de los pacientes sobrepeso, y en España, el 50 % padece obesidad y el 83% hipertensión, una reducción del contenido calórico puede mejorar la resistencia a la insulina.

Actualmente no existe una única recomendación de la distribución de nutrientes, ya que se deben tener en cuenta diferentes factores como la actividad física y tratamiento del paciente, también se debe adecuar su nutrición al nivel sociocultural, distribución geográfica y preferencias.

¿Ultraprocesados?

Se han relacionado con el aumento del riesgo del desarrollo de DM2 debido a su gran contenido en azúcares añadidos (azúcar y sus variantes: maltodextrina, jarabes, fructosa, dextrosa…) ya que promueven la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia.

¿Edulcorantes?

En dosis comunes, se pueden consumir en pacientes con DM2 sin riesgos para la salud. No obstante, siempre es mejor limitarlos, como en el caso de los refrescos edulcorados, ya que pueden desplazar el consumo de alimentos que sí son beneficiosos para la salud.

¿Alcohol?

Aporta gran cantidad de calorías y aumenta el riesgo de hipoglucemia si no se consume con alimentos, por esto se debe limitar su consumo o evitarlo.

¿Ejercicio físico?

Hay estudios que afirman que la práctica de ejercicio físico controla el índice glucémico (además de los muchísimos beneficios que aporta practicar ejercicio físico con regularidad). Practicar algún deporte y alejarnos de la vida sedentaria puede prevenir esta enfermedad en individuos influenciados con factores de riesgo como sobrepeso, antecedentes genéticos de diabetes y tensión arterial elevada. También se destaca la práctica de ejercicio físico en personas que ya presentan la enfermedad como tratamiento combinado con alimentación saludable.

¿Qué sabes sobre el índice glucémico de los alimentos? Pronto subiremos nuevo post para explicar este término y ejemplos de alimentos con bajo, medio y alto IG, que te podrán ayudar en tu día a día con esta enfermedad.

Belén Ortuño.