Consejos para una buena salud con los años

Actualmente, gracias a la medicina, los seres humanos hemos llegado a tener una buena salud y una supervivencia mucha más alta que nuestros antepasados. Por suerte España es uno de los países que está en las posiciones más altas, siendo 83 años la media de edad de nuestra esperanza de vida.

Pero nuestro objetivo es que puedas vivir más años y con más calidad de vida, ya que por desgracia los españoles presentan problemas de salud a edades cada vez más tempranas. Un hecho que a largo plazo va limitando la autonomía personal, de manera que pierdes calidad de vida conforme vas cumpliendo años.

Nuestra intención es ayudarte a que puedas disfrutar al máximo en las mejores condiciones posibles. Por eso, vamos a ver que tenemos a nuestro alcance para mantenernos en forma y con más salud a lo largo del tiempo. 

Para que te sea sencillo memorizar todos estos conceptos los agruparemos en cuatro grandes pilares, estos son: la genética, el equilibrio emocional, la actividad física y, por supuesto, la correcta nutrición. Serían como las cuatro patas de una mesa, todas son necesarias para que se mantenga en pie.

Buena salud – La genética

Durante muchos años se pensaba que este pilar era inamovible. Si una persona habías nacido con una predisposición genética, indudablemente, antes o después, padecería esa enfermedad. 

Hoy en día, esta regla de causa y efecto no es tan directa. La epigenética es la ciencia que estudia las relaciones entre las influencias genética y las ambientales, que determinan la expresión del gen (fenotipo). Esta ciencia establece que las alteraciones genéticas se pueden modular y admiten ciertos cambios según nuestros hábitos de vida.  

Según esto, existen determinados factores, como: la dieta que hagamos, nuestro entorno socio-sanitario, el medio ambiente que nos rodea, etc; que pueden favorecer en mayor o en menor medida la expresión de un gen que condiciona el desarrollo de una patología.

Aún así, debemos de saber que actualmente este pilar, es el menos flexible. Por lo que nos centraremos más específicamente en los otros 3. Por lo que dependiendo de nuestra actitud ganaremos mucho en calidad de vida. 

Buena salud – El equilibrio emocional

Dentro de este grupo se encuentra todo lo relacionado con el mundo de las emociones y otros elementos que las pueden alterar. No se trata de forzar una felicidad artificial, si no de llegar a un equilibrio en nuestra vida cotidiana. Sabemos que, por encima de todo, somos seres emocionales y tenemos que aprender a convivir con unos niveles de estrés razonables. Es fundamental descansar correctamente y restar importancia a los pequeños problemas del día a día, para lograr vivir lo más tranquilamente posible. 

Últimamente se han puesto muy de moda técnicas de meditación como el mildfulness para desconectarse de los altos niveles de estrés y apagar el piloto automático que llevamos todos, en mayor o en menor medida, en las sociedad occidentales. 

A nivel nutricional, están aumentando cada vez más, los trastornos digestivos que se relacionan y empeoran con altos niveles de ansiedad. Y es que existe una relación entre lo que sentimos y lo que nuestro tubo digestivo es capaz de absorber, gracias a que los seres humanos contamos con un eje que conecta de manera bidireccional el intestino y el cerebro. 

Buena salud – Actividad Física

Para mantenernos sanos nuestro organismo necesita que realices actividad física. Por una parte ayudará a tu equilibrio emocional de manera que  bajará tus niveles de estrés  y de ansiedad.  Además te proporcionará una sensación placentera por la generación de endorfinas como respuesta al ejercicio físico. Las endorfinas son conocidas como la hormonas de la felicidad.  También existen otras tres hormonas: la dopamina, la serotonina y la oxitocina, que nos producen bienestar.

Aumentar el nivel de actividad física es una necesidad social, no solo individual. Por lo tanto, exige una perspectiva poblacional, multisectorial, multidisciplinaria, y culturalmente idónea.

Organización Mundial de la Salud

El ejercicio aporta otras ventajas a tu organismo para que funcione mucho mejor: control de un peso más adecuado, que tu tensión arterial no suba a un umbral peligroso, que los vasos por donde circula la sangre estén más sanos, que los niveles de glucosa no se eleven demasiado y a no perder masa ósea que en edades adultas puede conducir a una osteoporosis.

Como hemos visto, son demasiados los beneficios que nos ofrece la actividad física como para ignorarlos. Según la American Heart Association es recomendable hacer al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana. Esto supone emplear unos 30 minutos al día durante 5 jornadas. Cada uno dentro de sus capacidades y limitaciones. Además, es muy recomendable combinar esta rutina con ejercicios de fuerza.  

Buena salud – Correcta nutrición

Es la que te ofrece la energía suficiente, es equilibrada para llegar a cubrir todos los nutrientes que tu cuerpo necesita y encima es placentera como para poderla mantener a lo largo de toda tu vida.

Como la alimentación es nuestra especialidad, vamos a detenernos cuidadosamente en este punto. En muchas ocasiones para  llegar a normalizar que tu dieta sea correcta hace falta una reeducación nutricional, pues vivimos rodeados en un mundo contaminado  de información que hace muy fácil que las personas interesadas por este tema terminen con la cabeza llena de mitos y leyendas. 

“Es importante dedicar tiempo, tanto a la compra de los alimentos como a la preparación de estos si buscamos una buena salud. La industria alimentaria nos ofrece gran cantidad de productos, algunos nos hacen la vida demasiado cómoda y por lo general sabemos que de estos no debemos abusar”.

Roberto Cañada

Vamos a dejar unos consejos generales para que os ayude a tomar las mejores decisiones en cuanto a nutrición se refiere, pero no olvidéis que somos muchos los profesionales bien formados en Cardiosalus a los que podéis acudir para mejorar vuestro conocimientos e individualizar correctamente vuestra alimentación.

Consejos para realizar la compra:

  • Intenta hacer una lista con los alimentos que realmente necesitas para cumplir con una dieta equilibrada.
  • Evita ir al supermercado con hambre, piensa que cuando vas a comprar alimentos todo está colocado muy estudiadamente para generar tu deseo.
  • Si tienes la costumbre de salir a comer o cenar los fines de semana procura recalcular el resto de comidas para no terminar abusando de un tipo de alimento y dejando descolgado otro igual de importante.
  • Si pretendes adelgazar, no compres productos hipercalóricos con la excusa de que puede llegar visita a casa.
  • No rompas la cadena de frío, pues los alimentos se estropean y además se pueden generar bacterias tóxicas.

Consejos para cocinar:

  • Intenta calcular bien la cantidad que necesitas, evita comer de más por pena a tirar alimentos.
  • La técnica del cocinado también  cuenta, no es lo mismo las kilocalorías que tienen unas patatas fritas que unas patatas al vapor.
  • Si utilizas salsas aumentas mucho los niveles de sal y de azúcar de tus platos. Esto es un problema para tu paladar ya que el sabor natural del alimento te parecerá soso por comparación.
  • Oblígate a cumplir las recomendaciones de 3 a 5 raciones de frutas y verduras al día.
  • España ha contado tradicionalmente con la dieta mediterránea, no te dejes arrastras por fórmulas más actuales donde se incorpora la comida rápida.