Nuestra microbiota intestinal y los alimentos que consumimos tienen un papel fundamental en nuestra salud. Participa de forma activa en los procesos de digestion de los nutrientes que ingerimos, que a su vez participan en la homesotasis (regulación del organismo) y en la inmunidad de nuestro intestino. 

En la regulación de nuestra microbiota participan los probióticos y los prebióticos. Gracias a diversos estudios se ha demostrado sus beneficios frente a diferentes enfermedades y en la mejora de síntomas. 

¿Qué es un probiótico?

Son microorganismos vivos que con efectos beneficiosos para nuestra salud. 

Belén Ortuño

¿Y los prebióticos?

Son sustancias que podemos encontrar en alimentos. Se encargan de nutrir de manera específica a grupos de microorganismos que habitan en nuestro intestino, favoreciendo su crecimiento. 

Se encuentran principalmente en la fibra dietética. Son diferentes carbohidratos y lignina que se resisten a la rotura de las enzimas digestivas y que son fermentados por la microbiota y excretados por las heces.

La fibra dietética ha cobrado especial interés en los últimos años por sus efectos beneficiosos para nuestra salud. Se ha demostrado que puede reducir el colesterol en sangre, mejora el control de la glucemia y la sensibilidad a la insulina en personas diabéticas, facilitando también la pérdida de peso. 

Son moléculas de gran tamaño que, al no ser digeridas correctamente por las enzimas del intestino delgado, se degradan en el intestino grueso por la microbiota colónica (principalmente por bifidobacterias y lactobacilos), Generan una población bacteriana saludable y un pH óptimo. El producto final que obtenemos tras este proceso son ácidos grasos de cadena corta (ACGG) como el ácido butírico, que es un nutriente esencial para las células de la mucosa.

Plátano

En el plátano maduro encontramos inulina y fructooligosacáridos, compuestos que han demostrado su actividad prebiótica en nuestro organismo. El plátano verde contiene almidón resistente y pectina.

Es una fruta con alto contenido en fibras no digeribles (celulosa, hemicelulosa y alfaglucanos) que pueden ayudar a restaurar la actividad normal del intestino y mejorar el estreñimiento y la diarrea.

Fructanos: inulina y fructooligosacáridos

Actualmente, los oligosacáridos que son reconocidos con mayor actividad prebiótica son los fructanos y su fuente principal son alimentos como la cebolla, el ajo, las bananas, el puerro y los derivados del trigo. 

Los fructanos tienen diferentes funciones en nuestro organismo. No son digeribles por las enzimas humanas y estimulan el crecimiento de microorganismos beneficiosos del intestino. Así aumentan la frecuencia de las heces y previniendo el estreñimiento. Además, influyen en la absorción del calcio en la mineralización ósea. Participan en la regulación de la glucosa en sangre y reducen los niveles plasmáticos de colesterol y triglicéridos. 

Pectina

Es un componente de las paredes celulares de las plantas. Se ha estudiado que favorecen el crecimiento de diferentes bacterias beneficiosas, mejorando así la salud intestinal. 

Almidón resistente

Es la cantidad total de almidón y los productos de degradación que se resisten a la digestión en el intestino delgado. En el colon son fermentados por nuestra microbiota y producen compuestos en los que se incluyen acidos grasos de cadena corta que tienen beneficios fisiológicos. 

Belén Ortuño

Sus efectos beneficiosos han creado un gran interés nutricional. El almidón resistente, para calificarlo como prebiótico, debe tener resistencia a la degradación en el medio gastrointestinal superior, fermentar en la microbiota intestinal y favorecer el crecimiento de las bacterias beneficiosas para nuestro organismo. 

El plátano inmaduro es una muy buena fuente de almidón resistente. Se utiliza por la microbiota del colon para producir ácidos grasos de cadena corta que sirven de combustible para compuestos que regulan nuestra salud intestinal.